TE DOY MIS OJOS



En la siguiente entrada analizaremos la película “Te doy mis ojos” (2003), dirigida por Icíar Bollaín (1967). En ella se trata la violencia doméstica de Antonio hacia su mujer y madre de su hijo, Pilar.

Antes de comentarla nos gustaría contextualizar la siguiente publicación a través del asesinato de Ana Orantes (1937-1997). Esta mujer, como cuenta en la entrevista que ofreció días antes de su muerte, fue maltratada durante 40 años por su marido y asesino a la vez que sus hijos presenciaban estos hechos. Ana fue la primera mujer en exponer la violencia que sufría, lo que generó dentro de la sociedad española gran repercusión y visibilización de la violencia machista.

A partir de este punto y sin olvidar las películas lanzadas antes del suceso como “Durmiendo con el enemigo” (1991), película estadounidense, se comienza a rodar filmes sobre violencia de género en España como “Sólo mía” (2001) y “Te doy mis ojos” (2003). Éstas fueron “el empujón” para concienciar a la sociedad sobre lo que sucedía en miles de casas y transformar el silencio de estos hogares en gritos en las calles.

En la película que vamos a comentar se expone el ciclo de la violencia a través del maltrato físico y psicológico por parte de Antonio. Tras abandonar Pilar su casa y dirigirse a casa de su hermana Ana, éste la busca para pedirle perdón y así  regresar a casa a la vez que exponer que no va a volver a ocurrir, a lo que ella le cree. Más tarde vuelven los celos, el maltrato físico y psicológico, creándose un círculo vicioso de poder y dependencia emocional. Estos dos elementos son clave en el maltrato ya que siempre hay un dominante y la existencia de la dependencia por parte de él, aunque por desgracia, también dependencia por la maltratada ya que muchas veces no ve un futuro sin su maltratador, al igual que le pasa a él.


Por otro lado, durante el filme se puede ver la normalización por parte de la sociedad. Queremos destacar la nula importancia que la madre de la protagonista da al maltrato que sufre su hija, sobretodo porque ella también vivió las mismas experiencias con su marido fallecido. Nos ha llamado la atención puesto que nuestra familia siempre nos conciencian sobre este tema diciéndonos entre otras cosas que “no aguantemos nada”, pero durante la película esta madre es todo lo contrario, hecho que nos creó gran impotencia y rabia.

Asimismo, lo que respecta a los modelos de masculinidad, aparece una clara comparación con el personaje maltratador, Antonio, y el marido de Ana. Uno es un maltratador y machista, mientras que el otro es un hombre corriente que ayuda en casa y no crea violencia. Nos ha gustado este contraste y el hecho de que el espectador pueda conocer las características tanto de un hombre como Antonio y las características del cuñado.

Finalizando, nos gustaría subrayar el final puesto que en un principio pensábamos que iba a terminar con Pilar asesinada a manos de su marido para concienciar sobre lo que puede ocurrir y lo que ocurre en la mayoría de veces, pero en cambio, se ha optado por separarse de él a tiempo, mostrando que el maltrato tiene salida.

La criticona culta.

Comentarios

Entradas populares