VIOLENCIA SIMBÓLICA, LENGUAJE, REPRESENTACIÓN. La violencia simbólica en Grease

En la entrada de hoy vamos a hablar de la violencia simbólica que hemos consumido cada vez que hemos visto Grease sin ser, quizás, muy conscientes de ello.

Para hablar de ello partiremos del artículo de Plaza Velasco, M. (2007) Sobre el concepto de violencia de género. Violencia simbólica, lenguaje, representación. En éste se habla de cómo la violencia simbólica repercute directamente en la violencia de género a través del lenguaje y de representaciones culturales. Para entender mejor a qué nos referimos cuando hablamos de violencia simbólica podemos decir que es aquella que se genera a partir de elementos dados por la sociedad, y que se ejercen sobre las personas igual que la violencia física pero, a veces, de manera más inconsciente, aunque otras tantas sea totalmente de forma consciente.

Un claro ejemplo del que se habla en el artículo de violencia simbólica es el mal uso del lenguaje, que fomenta la violencia de género. Aquí nos detenemos para hablar de Grease.

En Grease son numerosos los ejemplos en los que se utiliza el lenguaje para ejercer violencia de género de hombres hacia mujeres.

Uno de los ejemplos de violencia de género bastante evidente es una escena protagonizada por Rizzo. Ella se encuentra en el baño mientras que al otro lado de la puerta escucha como otras dos mujeres le critican por los rumores que existen de está embarazada. Rizzo escucha como le llaman “fresca”, concretamente: “esa con lo fresca que es no sabrá ni quien es el padre”.

De manera más sútil podemos observar violencia hacia las mujeres por el comportamiento que sufren éstas de los hombres en las escenas sexuales. Los encuentros sexuales en el autocine estaban a la orden del día en los años 50, en Grease podemos ver cómo en éstos siempre lleva “la voz cantante” el hombre, y como, en repetidas ocasiones muchas de las chicas tienen que decir que no más de una vez.

Otra forma de violencia simbólica que encontramos en el lenguaje de la película son los insultos que se dedican los hombres entre ellos: “nenaza”, “corres como una mujer”, etc; todos ellos tratan el hecho de ser una mujer como algo peyorativo.

En definitiva, tras leer el artículo nos hemos parado a analizar nuestra película y nos hemos dado cuenta de que la violencia de género no siempre está caracterizada por sangre o moretones, muchas otras va en forma de palabras. Lamentablemente estas actitudes no se quedaron en películas como Grease, en la actualidad, siguen siendo protagonistas en películas, las series de primetime, música, y demás contenidos culturales.

La criticona culta.

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